Por John Terrill, Comunicaciones Corporativas, Red Hat

25 de agosto de 2016

Hace 25 años, a través de un breve mensaje en la red Usenet, Linus Torvalds compartía la primera versión de un sistema operativo gratis que había desarrollado por afición. Naturalmente, lo que luego se conoció como Linux es hoy mucho más que el sistema operativo de un aficionado y originó una ola de innovaciones que cambió radicalmente el universo de la TI. Mientras que Linux es el arquetipo, el código abierto también es mucho más que un sistema operativo (aunque siga siendo sumamente importante). Los fundamentos del código abierto, desde la transparencia y la colaboración hasta la libertad y la propagación sin límites, han transcendido los confines de la tecnología empresarial para influir en gran medida en el universo de la tecnología de consumo y en el clima global de los negocios en general.

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Hemos seleccionado 25 cosas que creemos son mejores gracias a Linux y al código abierto; algunas de ellas tal vez no existirían sin una estructura de código abierto, en tanto otras podrían haber evolucionado por necesidad pero posiblemente sean irreconocibles frente a sus pares actuales.

Industria global

  1. Operaciones en tiempo real: Damos casi por descontadas las transacciones financieras en tiempo prácticamente simultáneo, dado que la capacidad de movilizar dinero, efectuar operaciones con acciones u otras transacciones financieras es, desde el punto de vista funcional, un servicio a pedido. Pero todo esto probablemente no sería posible si no contáramos con la funcionalidad de tiempo real del kérnel de Linux, que impulsa más del 50 por ciento de las transacciones financieras del mundo y respalda al 100 por ciento los bancos integrantes de la lista Fortune 500.

  1. La economía de la tecnología global: Linux y otros proyectos de código abierto diseñados sobre Linux han ayudado a impulsar la estandarización de la TI, facilitando una mayor interoperabilidad en todo el entorno empresarial mundial. A través de un “lenguaje de la TI” común, los servicios y el software son más capaces de crecer y evolucionar más allá de los límites geográficos tradicionales, promoviendo un mercado tecnológico verdaderamente global.

  2. La TI de gobierno: Impulsados por la eficiencia en los precios, la innovación y la escalabilidad de Linux, en primer lugar, y luego del código abierto en general, los organismos gubernamentales poseen una vasta trayectoria en el uso de soluciones de código abierto y hoy están a punto de convertirse en modelos de eficiencia del mismo. Más recientemente, el segundo Plan de Acción Nacional del Gobierno de Estados Unidos hizo hincapié en el uso del código abierto y en devolver el aporte a estas comunidades para ayudar a alentar la innovación y disminuir los costos.

  3. Ciudades conectadas: Conectar los aspectos críticos de una ciudad, desde las tapas de las alcantarillas y los semáforos, hasta los servicios de emergencia y las alertas por condiciones climáticas severas, requiere de la informática a escala masiva. Es Linux, y no un sistema operativo privado, el que provee esta amplia escalabilidad, a la vez que ofrece las capacidades subyacentes para abstraer las diversas capas informáticas, a fin de lograr administrar una implementación tan compleja.

  4. Control del tráfico aéreo: La Administración Federal de Aviación, referente de la gestión de la aviación en Norteamérica, supervisa alrededor de 24.000 vuelos por día y todo se realiza en una plataforma segura y escalable de Linux.

El statu quo de la TI empresarial

  1. Supercomputadoras: Las tareas que involucran cálculos intensivos, desde la creación de modelos meteorológicos hasta la exploración de petróleo y gas, requieren de computadoras especializadas para manejar estas simulaciones extremas, dando lugar a las modernas supercomputadoras. La supercomputación como existe hoy en día, sin embargo, también se vería muy distinta sin Linux. Por ejemplo, basta con observar los principales 10 integrantes del ranking Top500 (que monitorea el rendimiento de la supercomputación): todos operan con alguna forma de distribución de Linux.

  2. Cloud computing: La computación distribuida o cloud computing, en la cual los recursos informáticos no se encuentran en el lugar ni pertenecen siquiera a una organización determinada, sencillamente no sería posible como la conocemos hoy sin Linux y las soluciones de código abierto. La escalabilidad y la flexibilidad de Linux hacen posible que estas implementaciones masivas efectivamente funcionen, en tanto las barreras de costos considerablemente menores de Linux las hacen financieramente viables.

  3. Servicios a pedido: El concepto de los servicios a pedido va de la mano del cloud computing. Si un desarrollador necesita una máquina virtual (MV) o si el área de operaciones de TI necesita aprovisionar un servidor, esperan poder hacerlo con rapidez y sin inconvenientes; la escalabilidad de Linux – y la ausencia de licencias onerosas – hace posible este aprovisionamiento veloz.

  4. DevOps: DevOps ha existido en el léxico informático por varios años, como promesa de una mejor definición (y relación de trabajo) entre el desarrollador y los profesionales de las operaciones de TI. Gracias a Linux y al universo más extenso del código abierto, esta metodología es cada vez más sencilla y más clara de implementar casi a diario, a medida que las nuevas innovaciones basadas en Linux, como los contendores de Linux, surgen para posibilitar que las áreas respectivas se concentren en sus funciones específicas y limiten los requerimientos imprevistos.

  5. Computación híbrida: Las organizaciones de hoy no necesitan elegir entre la nube o las implementaciones en el lugar; pueden utilizar, en cambio, una mezcla de las tecnologías que más se adecuen a sus necesidades de infraestructura. Sin Linux como la base estable para estas combinaciones de servicios, la computación híbrida sencillamente no sería posible. Las empresas probablemente necesitarían elegir entre implementaciones en el lugar o alojadas, con el fantasma de la cautividad gravitando sobre la elección que hagan.

La próxima ola de la TI

  1. El Internet de las Cosas (IoT): El auge del interés en torno al Internet de las Cosas (IoT), la noción de una red de dispositivos, grandes y pequeños, que puedan “comunicarse” entre sí para lograr operaciones más eficientes, posiblemente no se habría dado del mismo modo de no existir Linux. Los sistemas operativos Linux integrados, una fracción del tamaño de los sistemas operativos más convencionales, impulsan el universo del IoT, haciendo que las implementaciones empresariales sean escalables y eficientes en términos de costos. Sin Linux, el IoT sencillamente sería devastador desde el punto de vista económico o requeriría depender del paquete de soluciones de un único proveedor.

  2. Contenedores de Linux: los contenedores de Linux, un método para agrupar y aislar una aplicación sólo con sus dependencias, es una tecnología diseñada a partir de piezas clave del kérnel de Linux. Si bien han existido otras tecnologías similares en el pasado, la naturaleza abierta de los contenedores de Linux combinada con la innovación impulsada por la comunidad, han hecho posible que un ecosistema crezca rápidamente casi de la noche a la mañana, brindándoles a las empresas una nueva senda de desarrollo en lo que respecta a cómo diseñar, implementar y gestionar sus aplicaciones.

  3. OpenStack: Hoy sinónimo del cloud computing privado, el marco de nube OpenStack probablemente no existiría – o sería como mínimo totalmente diferente – sin Linux. La escalabilidad y la flexibilidad de Linux son las que permiten que OpenStack sea tan exitoso al momento de acercar a la empresa los beneficios de la nube privada, eliminando la cautividad que trae aparejado un marco de nube privada.

  4. Todo definido por software: Desde las redes hasta el almacenamiento, el software se utiliza para abstraer las complejidades tradicionales del hardware empresarial, liderando el camino hacia un mundo donde casi todo está “definido por software”. Linux actúa como principal trampolín de estos esfuerzos, brindando una vez más una plataforma abierta y flexible para que esta abstracción sea posible sin caer en la dependencia del proveedor.

  5. Análisis de grandes datos: Los grandes datos – término colectivo para los volúmenes masivos de información generados por las empresas – son la clave de operaciones más eficientes y de ingresos mayores al identificar nuevas oportunidades, pero primero, estos datos deben ser clasificados, examinados y analizados. Las herramientas de análisis – muchas de las cuales son de código abierto – que procesan estas enormes cantidades de datos, requieren una plataforma potente y escalable, una que no existiría de no ser por Linux.

Reinventando la “caja gris”

  1. Hardware genérico: El hardware generalizado, como es el caso del chip x86 (la base de la computación actual), habría tenido que luchar para surgir tan sólidamente como lo ha hecho de no haber tenido a Linux como sistema operativo de base. Linux proporcionó un sistema operativo estandarizado para los conjuntos de chips x86, brindando así una base predecible a la cual pudieran migrar las empresas desde sus paquetes de hardware personalizados.

  2. Nuevos enfoques frente al hardware: De manera muy similar al auge del x86, Linux también está propiciando el surgimiento de nuevos enfoques de hardware como ARM, un procesador de muy bajo consumo. Sin Linux, que proporciona una plataforma estandarizada a la cual se adhieren estos conjuntos de chips, seguiríamos viendo la aparición de nuevos hardware, pero sería mucho más “a medida” y menos intercambiables entre diversos escenarios.

  3. Amazon: Amazon Web Services hoy es casi sinónimo del cloud computing público. En la actualidad, AWS cuenta con más de 1 millón de clientes que utilizan su amplio arsenal de servicios a pedido, y Linux es un componente fundamental de la plataforma AWS. Si bien un servicio del estilo de AWS no es inimaginable sin Linux (pensemos en los primeros ISP en la década del 90), la magnitud y la estructura de precios de un AWS sería sumamente difícil de replicar.

  4. Google: Google, el gigante de la nube, la publicidad y la búsqueda en línea, se vería muy distinto sin Linux y las demás tecnologías de código abierto que potencian la infraestructura subyacente. Si bien no significa que Google no existiría sin Linux, podríamos perdernos sus aportes al universo del código abierto, incluido Kubernetes, si Linux no actuara como rompehielos.

  5. Transparencia y responsabilidad de la tecnología: Sin Linux impulsando el código abierto, probablemente aún veríamos al centro de datos empresarial como un silo amurallado, con escasa o nula información del negocio en su conjunto y con gran parte de las operaciones diarias de TI concentradas en simplemente mantener los sistemas en funcionamiento. Con Linux y el código abierto, la TI es mucho más transparente para la empresa toda, ayudando a alinearse con los objetivos empresariales generales y a innovar de verdad en oposición a simplemente mantener el statu quo.

Más allá del negocio

  1. Drones: La tendencia drone, los robots voladores controlados en forma remota, está fuertemente vinculada con el IoT. Aunque los primeros drones dependían de sistemas operativos privados, el gran éxito de los vuelos de drone fue impulsado por Linux, que proporciona los pequeños sistemas operativos integrados necesarios para operar estos dispositivos al mismo tiempo que dan lugar a una mayor innovación.

  2. Iniciativas de gobierno abierto: La Iniciativa de Gobierno Abierto (y otros esfuerzos estaduales y locales) implementada por el Gobierno Federal de los Estados Unidos, surge a partir del modelo de la comunidad de código abierto. Con el énfasis puesto en la transparencia y la colaboración con el público general, no es del todo improbable pensar que sin contar con la fuerza motriz del código abierto (y Linux encabezando la lucha) estos esfuerzos serían mucho menos y más distanciados entre sí, o mucho más limitados en cuanto a escala y alcance.

  3. Crowdsourcing y crowdfunding: También a partir de un nivel más cultural que técnico, existen los conceptos de crowdsourcing o distribución colectiva y crowdfunding o financiación colectiva, en virtud de los cuales un proyecto es diseñado o financiado por posibles usuarios finales en lugar de serlo por empleados dedicados o voluntarios. Éste es un ejemplo de la meritocracia de Linux y del código abierto que están siendo empujados a la corriente general, donde los sitios como Kickstarter recompensan las ideas interesantes con considerables fondos que de otra forma podrían no recibirse.

  4. Android: Siendo una bifurcación de Linux, Android provee una plataforma móvil escalable y flexible para una amplia variedad de conjuntos de chips y formatos de teléfono. Le está ganando terreno a los sistemas operativos propietarios como iOS y Windows Mobile y proporciona un ecosistema de aplicaciones y servicios robustos a los usuarios, al igual que su progenitor Linux. ¿Podría haber surgido algo similar a Android sin Linux? Seguramente, pero no sabemos si mantendría la ubicuidad de la que Android goza actualmente en el mercado de consumo actual.

  5. Impresión 3D/movimiento creador: El “movimiento creador” – en el cual los usuarios finales intentan crear sus propios bienes – se ve acentuado por el auge de las impresoras 3D, que utilizan diversos materiales para crear piezas y artículos totalmente artesanales. Si bien por el momento está lejos de ser una tecnología genérica, el movimiento de la impresión 3D es impulsado por Linux, gracias a la flexibilidad de la plataforma y a que gran parte del software que potencia estos dispositivos tiene su base en Linux. La impresión 3D seguramente habría surgido incluso sin Linux, pero gracias al poder difundido de la plataforma y a la naturaleza colaborativa de la comunidad, la forma en que hoy vemos la impresión 3D se debe bastante a Linux y al código abierto.