ESET, pone a disposición una herramienta que verifica si nuestra PC está parcheada contra la vulnerabilidad que explota WannaCryptor. Este ransomware que está atacando a miles de computadoras de todo el mundo, se vale de un exploit que se aprovecha de una vulnerabilidad en Windows; y si bien el parche para la misma está disponible desde marzo, no todos lo han instalado.

EternalBlue es el nombre del exploit que le permite a WannaCryptor autoreplicarse y propagarse rápidamente por la red infectada. Este exploit  pertenece a la lista de archivos filtrados de la NSA por el grupo Shadow Brokers, y ya se  había tratado de subastar el año pasado. Sin embargo, cambió de opinión ante la poca perspectiva de ganancia, y decidió vender las herramientas de la NSA en forma individual.

El 14 de marzo, Microsoft lanzó el boletín de seguridad MS17-010 que corregía vulnerabilidades críticas en el protocolo SMB. En ese entonces, no era evidente que el parche estaba relacionado de alguna manera con las herramientas de la NSA; recién se supo un mes después, el 14 de abril, cuando Shadow Brokers reveló lo que había robado.

El período entre que se publicó la actualización y se hizo público el exploit dio lugar a especulaciones, pero la situación era esta: la vulnerabilidad explotada por EternalBlue tenía una corrección disponible en Windows Update, mientras que el exploit en sí mismo también estaba público. Así, comenzó la carrera entre parchear y explotar, y no fue casual que EternalBlue se usara de manera creciente a partir de ese momento.

El 12 mayo, EternalBlue se convirtió en un componente importante del incidente de infección masiva. Los cibercriminales tenían todos los elementos en sus manos: el ransomware, WannaCryptor, que estaba activo desde principios de abril, y el exploit EternalBlue.

En la noche del viernes salió la noticia del “kill switch” que podía poner fin a la propagación del ransomware.@MalwareTech descubrió que el malware hacía una petición HTTP que debía fallar antes de comenzar su rutina de cifrado. Dado que el dominio no estaba registrado, todas las peticiones fallaban y permitían al ransomware seguir su tarea maliciosa; sin embargo, tras analizar el código en busca de este dominio, el investigador británico pudo comprarlo por 10,69 dólares y redirigió las solicitudes a servidores que enviaban una respuesta. Así, se detuvo la propagación de la primera variante de esta amenaza.

Pero no tardaron en aparecer otras variantes. Primero, aparecieron nuevas versiones que evitaban usar ese dominio sobrescribiendo los datos binarios de la primera versión, usando herramientas como HEXEdit. Luego, se publicaron también versiones sin el kill switch.

Hasta ahora, las ganancias de este ataque están apenas por encima de los 50 mil dólares, pero ese monto no es nada comparado con el daño causado por la infección masiva. Nuevamente, se hizo evidente que la explotación de vulnerabilidades (no necesariamente 0-days) podría tener un impacto enorme en la operativa de una compañía.

Para comprobar si una computadora está protegida, ESET desarrolló un simple script que revisa los archivos de actualización en el sistema y busca aquellos correspondientes al parche de EternalBlue. Si no los encuentra, indicará que el equipo es vulnerable; si los encuentra, informará que el sistema está parcheado.

El script está disponible en GitHub y es muy fácil de usar: el usuario debe ejecutarlo, esperar alrededor de un minuto mientras usa WMCI para revisar la lista y finalmente obtiene el resultado.

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