Kaspersky Lab ha solicitado a la Comisión Europea y a la Oficina Federal de Cárteles de Alemania valorar las acciones de Microsoft en relación con el cumplimiento de los respectivos artículos de la legislación antimonopolio, en lo referente al abuso de su posición dominante en el mercado de sistemas operativos informáticos y la competencia desleal en el mercado de soluciones para la protección contra amenazas informáticas.

Con el lanzamiento de Windows 10, Microsoft comenzó a (i) crear obstáculos para fabricantes de soluciones de seguridad que compiten y (ii) presentar diferentes formas para orillar a los usuarios de abstenerse de usar software de terceros en favor de su propio Windows Defender. Estas acciones por parte de Microsoft derivan en (i) un menor nivel de protección para los usuarios, (ii) una limitación a su derecho a elegir y (iii) pérdidas financieras, tanto para los usuarios, como para los fabricantes de soluciones de seguridad.

Kaspersky Lab ha solicitado a las respectivas agencias, revisar el cumplimiento de Microsoft con la ley de competencia, en relación a lo siguiente:

  • Apelaciones y recomendaciones públicas de Microsoft para reemplazar una solución de seguridad de competidores ya instalada con su propio producto, así como engañar a los usuarios en cuanto a las propiedades y cualidades de Windows Defender en anuncios;
  • Obstáculos que Microsoft haya interpuesto para la actualización, así como para la descarga e instalación de soluciones de seguridad de sus competidores, provocando que los usuarios tengan dificultades para trabajar con los programas, a la par de reducir su nivel de protección. Por ejemplo, al no ver que la base de datos antivirus de la solución de seguridad está desactualizada –a causa de una limitación presentada por el sistema operativo– el usuario corre el riesgo de convertirse en víctima del cibercrimen;
  • Que Microsoft haya proporcionado una versión final del sistema operativo, llamado RTM, pocos días antes de su publicación, en lugar de haberlo hecho dos meses antes, como en ocasiones anteriores. Los fabricantes necesitan este tiempo para probar sus productos y hacer los cambios necesarios para garantizar la compatibilidad con el nuevo sistema operativo. Durante este periodo de prueba, también es posible detectar errores críticos en el propio sistema operativo y Microsoft requiere de tiempo para parcharlos. Por lo tanto, cuando los usuarios realizan la actualización a la nueva versión de Windows, sus niveles de protección podrían verse afectados;
  • En algunos casos, al migrar a la nueva versión de Windows 10, cuando el usuario tiene instalado un software de seguridad que no es compatible con el sistema operativo, antes de que inicie el proceso de actualización, el sistema informa al usuario que todas las aplicaciones se guardarán. Lo que en realidad sucede es que se eliminan los controladores del software de seguridad de terceros, inutilizándolo. Una vez concluida la instalación de la actualización, Microsoft informa al usuario acerca de la necesidad de descargar un software de seguridad compatible; sin embargo, este mensaje es apenas visible, lo que conduce a los usuarios a la pérdida de la licencia del programa de seguridad que fue previamente pagada. Esto ha quedado evidenciado por estadísticas del servicio de soporte, publicaciones en medios y las respectivas demandas colectivas en los Estados Unidos;  
  • La incapacidad de los usuarios para deshabilitar y/o eliminar Windows Defender, la cual viola su derecho a decidir cuál aplicación instalar o correr en sus dispositivos.

Kaspersky Lab cree que todos los puntos anteriores limitan la libertad de elección de los usuarios y, no solo les generan inconvenientes al usar programas de terceros en sus dispositivos, sino que también reducen su nivel de seguridad. Un usuario debería de ser capaz de recibir información confiable en relación a su protección y usar los programas que elijan sin impedimento alguno.

Adicionalmente, existe un riesgo para los usuarios, causado por la falta de oportunidades equitativas para todos los fabricantes de soluciones de seguridad. Una competencia sana estimula a las empresas a crear soluciones de seguridad de mejor calidad, que tengan un impacto positivo en la industria en general y en la protección de los usuarios en particular. Una variedad de soluciones de seguridad en el mercado permite a las personas elegir la mejor y dificulta a los cibercriminales esquivar la protección.

De acuerdo con el profesor y doctor en Economía Andrei Shastitko, quien realizó una investigación para este caso a solicitud de Kaspersky Lab: “El análisis del escenario de la circulación de los sistemas operativos y programas antivirus muestra que las acciones de Microsoft dirigidas a sacar del mercado a otros fabricantes de software antivirus, a través de limitar el acceso a un servicio esencial y explotando el sesgo cognitivo de los usuarios, podría derivar en la materialización de escenarios con consecuencias negativas para el público, tanto en términos estáticos como dinámicos”.

Kaspersky Lab ha decidido apelar a esta situación ante las respectivas autoridades legales, después de que no fueran atendidas las múltiples solicitudes realizadas a Microsoft.

Para más información, por favor consulte la entrada del blog de Eugene Kaspersky.

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