Por lo menos la mitad de las empresas en la región ha sido objeto de malware en el último año, lo que ubica a los códigos maliciosos como la principal causa de incidentes en Latinoamérica. Mientras que un 60% de empresas en Argentina sufrieron algún tipo de incidente relacionado con seguridad informática y de manera específica, el 32% padeció algún caso de malware, reveló el ESET Security Report 2017.

El informe dado a conocer por ESET, compañía líder en detección proactiva de amenazas, se basó en datos obtenidos de una encuesta realizada a más de 4.500 profesionales de distintas organizaciones, cifras que muestran el estado de la seguridad informática en Latinoamérica.

Uno de los datos más relevantes del estudio señala que el ransomware, código malicioso que se dedica a secuestrar información digital, se posicionó en el segundo lugar de incidentes, con un 16% desplazando al phishing hacia la tercera posición con un 15%. El siguiente gráfico muestra los porcentajes de infecciones por malware en cada país en el cual se llevó a cabo el estudio.

 

Una de las posibles razones por las cuales las categorías de incidentes han reducido sus porcentajes (a excepción del malware) es que los ciberdelincuentes han encon­trado en los códigos maliciosos y especialmente en el ransomware, un negocio muy lucrativo que genera réditos económicos con mayor rapidez.

“En lo que refiere a ransomware, el último recurso que encuentran las empresas es el pago, y cuando se paga, se promueve la industria del secuestro en el ámbito digital”, mencionó Camilo Gutiérrez, Jefe de laboratorio de ESET Latinoamérica. “La prevención resulta básica para mitigar los riesgos asociados al ransomware. Una solución de respaldo contribuye a recuperar de manera más rápida la información, sin pagar el rescate a los ciberdelincuentes”, agregó.

Los datos del reporte muestran que para el 56% de los entrevistados la mayor preocupación en materia de seguridad son precisamente códigos maliciosos, seguido por el 52% que dijo estar preocupado por las vulnerabilidades de software y de sistemas y el tercer puesto, con el 27% lo ocupa el phishing. El ransomware se abre paso como una nueva preocupación, para el 32% de los consultados.

Otro de los datos de interés es que los teléfonos inteligentes son cada vez más afectados por estas amenazas, e incluso se pronostica que más dispositivos puedan verse comprometi­dos con el denominado Ransomware de las Cosas (RoT).

Finalmente, además de la aplicación de controles tecnológicos de seguridad, otra práctica que destaca es la realización de actividades de educación y concientización en materia de Seguridad de la Información, aunque el porcentaje de empresas que promueve ac­tividades de concientización periódicamente sigue siendo menor que en 2014, una mayor cantidad de organizaciones lo hace ocasionalmente o planea hacerlo, lo cual proyecta un mejor escenario para este año.

“Tenemos herramientas para prevenir amenazas, tanto en lo que refiere a soluciones de seguridad como actividades de concientización y educación de los empleados. La respuesta para mejorar nuestros niveles de seguridad está en ver la gestión de la seguridad como un sistema y como un proceso, que abarca desde los empleados de todos los niveles y jerarquías, hasta la implementación de tecnología y procesos de gestión”, concluyó Gutiérrez.