Jesús David (también conocido como jEsuSdA 8) ) es un diseñador gráfico y diseñador web que encontró en el Software Libre un excelente aliado para su trabajo. En esta entrevista nos cuenta sus inicios, las herramientas que usa en el día a día y cómo se relaciona con la tecnología más allá del trabajo (Más información del entrevistado)

Por Tadeo R. Calderón
El entrevistado es una persona que mantiene una relación con el mundo de la informática, no sólo como usuario, sino como colaborador en distintos proyectos como traductor, diseñador de iconos y, sobre todo, como formador en el ámbito del Software Libre. En su actividad como diseñador gráfico (y diseñador web) que nos puede orientar sobre qué herramientas basadas en programas de fuente abierta se puede usar como alternativa a las tan difundidas de código cerrado. (cabeza informativa),

– ¿Cómo llegaste al mundo del Software Libre?
– Llegué a través de un buen amigo, Salvi, que ya en aquella época administraba sistemas con GNU/Linux y me fue enseñando las ventajas que tenía. En aquella época, con Windows95 colgándose a menudo y siendo muy común el uso de software shareware (que venía recortado o se bloqueaba pasado un tiempo) o crackeado (con el riesgo de virus y ciertas triquiñuelas que había que llevar a cabo para que funcionara), era impresionante experimentar la estabilidad, rapidez y cantidad de software que ofrecía GNU/Linux. Maravillado por aquel nuevo concepto de sistema operativo y aplicaciones, me decidí a probarlo.

– ¿Cuáles son los mayores desafíos por lo que tuviste que pasar por usar Software Libre?. (Desde impresoras que no te funcionaron hasta empresas que no aceptaron tus diseños por desconocer el programa en el que fueron creados)
– Pues justo esos. XD
Al principio había algún hardware que no era detectado automáticamente: alguna controladora SATA, alguna tarjeta gráfica para la que había que instalar controladores privativos… y algunos formatos que se usaban para algunos trabajos y que tuve que investigar cómo funcionaban o el modo en que eran usados para lograr esquivar ciertos problemas.

A veces, simplemente por mencionar que usaba GNU/Linux ya encontraba cierta resistencia, así que en muchos casos hacía todo con software libre desde GNU/Linux y decía que estaban hechos con tal o cual programa de Windows y la gente lo aceptaba mejor… sin duda uno de los grandes frenos que ha tenido siempre el software libre han sido los prejuicios de quienes no lo conocen.

Las personas en la actualidad, ¿están más receptivas que antes para usar otros sistemas operativos y suite ofimáticas que en el 2000?.

Sí y no. Me explico: En mi opinión, a nivel de usuario/escritorio sí que es cierto que cada vez más gente “conoce” o al menos le suenan palabras como “Linux”, “Libre Office”, “Gimp”… y, en ese sentido, cuando uno habla de esos programas, siento que mucha gente no lo ve tan raro como antes, cuando ni siquiera estos programas eran conocidos.

Sin embargo, que haya más gente que los “conozca”, no significa que realmente los empleen. Tal y como yo lo veo, la mayoría de la gente utiliza lo que ya conoce o lo que entiende que se usa en su entorno… sin mayores disquisiciones acerca de licencias, libertades, etc.

Hay también una corriente de usuarios que, huyendo de Windows han abrazado MacOSX, aunque luego acaben utilizando máquinas virtuales o servicios web para utilizar las aplicaciones que usaban antes en Windows.

Y, por último, veo que cada vez más gente emplea servicios web, o dispositivos móviles con sus apps respectivas.

Así que, en resumen, la gente está más receptiva a usar otros sistemas y aplicaciones que antes, pero eso no significa necesariamente que sean más receptivas al uso del software libre porque, creo, aún hay mucho desconocimiento e indiferencia hacia lo que supone y representa.
– En base a tu experiencia, ¿qué le recomendarías a una persona que quiere dar sus primeros pasos en el mundo del Software Libre en general y en el mundo del diseño gráfico en particular?.
– Respecto a introducirse en el Software Libre en general, yo recomendaría empezar primero por sustituir, en su actual sistema operativo, las aplicaciones privativas por las libres. Por ejemplo, usar Libre Office, Inkscape, Gimp, 7zip, Filezilla, Thunderbird, Firefox… así, sin perder la comodidad que les brinda estar en un entorno que conocen, rápidamente pueden familiarizarse con las aplicaciones de uso más cotidiano.

Una vez el día a día se puede llevar a cabo con las aplicaciones libres, dar el paso de sustituir un sistema operativo privativo por otro libre es trivial. Una vez instalado, el trabajo diario puede seguir siendo el mismo bajo el nuevo entorno, ya que las aplicaciones ya se dominan.

Lo que sí desaconsejaría es mantener aplicaciones libres y sus equivalentes privativas al mismo tiempo o mantener un arranque dual… al final, en toda migración hay una natural resistencia al cambio y la tentación de volver a las aplicaciones que ya conocemos (y que, por tanto, nos sentimos más cómodos y productivos con ellas) es muy alta… y si las tenemos a golpe de clic o con la facilidad de un reinicio… la migración se puede hacer eterna o, simplemente, imposible. Sólo se llega a un aprendizaje real cuando nos vemos obligados a enfrentarnos a un problema utilizando las herramientas que tenemos disponibles, sin recurrir a atajos.

La buena noticia es que, una vez que uno migra del todo y se acostumbra al nuevo entorno, volver atrás nos causará el mismo rechazo y resistencia que la migración inicial… y ya no nos va a ser atractiva.

Respecto al mundo del diseño gráfico en particular, hoy en día es realmente fácil. Por un lado, las aplicaciones han evolucionado y son más potentes que cuando yo empecé. Por otro lado, la documentación y videotutoriales, foros y soporte ha crecido mucho y es realmente sencillo encontrar tutoriales acerca de hacer casi cualquier cosa. En el apartado del diseño gráfico enfocado a Web o a imprenta digital, hace lustros que las aplicaciones y herramientas contemplan cualquier casuística y son realmente cómodas y útiles. En el apartado del diseño gráfico enfocado a imprenta offset, donde hay que manejar CMYK, es esencial entender que, mientras que las aplicaciones privativas tienden a aglutinar todas las herramientas necesarias, en el software libre es más común emplear varias aplicaciones siguiendo un flujo de trabajo. De esta forma, si bien es cierto que, por ejemplo Gimp no tiene un método de trabajo con CMYK similar al que tiene Photoshop, eso no significa que no podamos generar archivos perfectamente válidos con perfiles de color CMYK con algún plug-in de Gimp (pej. Separate+) o aplicaciones específicas (pej. CMYKTool). Estos archivos pueden enviarse a imprenta con garantías de que el trabajo resultante será profesional. Sólo hay que afrontar la migración con la mente abierta y entender que el hecho de que algunas aplicaciones privativas hagan las cosas de una determinada forma, no significa que este sea el único modo, ni siquiera el mejor.
– En la actualidad, ¿qué herramientas utilizas para tu trabajo diario?
– Utilizo bastantes, la verdad. Jajaja.
Por un lado, como entorno, prefiero Debian y XFCE. Debian por su estabilidad, gran soporte y riqueza de aplicaciones. XFCE por que, dentro de su sencillez, es muy versátil y me permite configurarlo a mi gusto. Es estable, ligero y muy productivo.
Para el diseño web utilizo Bluefish y Geany para maquetar, programar, etc. Git, Filezilla y Firefox y Chromium con algunas extensiones que me ayudan en mi trabajo. También tengo varias máquinas virtuales con VirtualBox que empleo para testeo y como servidores web LAMP.

Para el diseño gráfico, utilizo Gimp (con un buen compendio de plug-ins) e Inkscape mayoritariamente, y una buena colección de pequeñas herramientas enfocadas a tareas concretas: CMYKTool, SmillaEnlarger, PhotoCollage, Gpick, Trimage, Phatch, Geeqie, SVG Cleaner, … podría seguir un buen rato… jajajaja.

Para la documentación, gestión diaria y otras tareas de oficina, utilizo herramientas como Thunderbird + Lightning, que me permiten tener centralizado mi correo, feeds de noticias, agenda, tareas y contactos. Gracias a OwnCloud (un servicio de nube y sincronización libre) y DAVDroid (en mi móvil), tengo sincronizada mi agenda, tareas y contactos entre mi móvil y mis distintos equipos.

Empleo algunas herramientas extra para tareas concretas: Shutter para realizar capturas de pantalla, Synfig, PhotofilmStrip y Openshot para hacer animaciones y edición de vídeo, ScanPDF para escanear documentos, Rsync para mis copias de seguridad, Pencil para el diseño de bocetos de webs para presentarlos a clientes, Zim para mantener un wiki personal donde anoto tutoriales, código o trucos útiles para mi trabajo, que luego puedo encontrar fácilmente.

También uso mucho Libre Office para la redacción de documentación, facturas, gestión contable, etc. El software Sinadura me ayuda a firmar digitalmente los documentos y facturas que tengo que presentar a clientes y organismos públicos. KmyMoney para llevar el control financiero… la verdad es que, honestamente, no sólo no hecho en falta nada, sino que, además, siento que tengo muchísimas herramientas a mi disposición donde elegir.
– ¿Cómo vez el panorama actual del Software Libre con respecto a 10 años atrás?. En particular en ámbitos como educación, instituciones públicas, sectores privados, entre otros.
– Paradójicamente, del mismo modo que veo muy claro que la variedad, cantidad y calidad de software libre disponible para los usuarios ha aumentado enormemente, también veo que, paulatinamente, al menos en el ámbito del escritorio, se ha ralentizado o incluso retrocedido en su apoyo y adopción.

Está muy claro que, en la parte de la gestión y administración de sistemas y redes, el software libre en general y GNU/Linux en particular, han conquistado el panorama. Realmente son muy pocas las organizaciones públicas o privadas que no usen servidores GNU/Linux y desplieguen servicios esenciales en ellos también sobre software libre.

Pero en el apartado de escritorio, aún se sigue apostando muy poco por sustituir las aplicaciones por software libre. En parte, creo, porque aún se sigue empleando mucho software privativo sin licencia (o pagando sólo una parte de las licencias que realmente se deberían) y el ahorro económico no tiene mucho peso, en ese caso. En parte también porque cada vez son más los servicios que se vuelcan en la llamada “nube” y los usuarios necesitan menos cantidad de software local.
– ¿Qué llegó primero a tu vida?. ¿El Software Libre en general o GNU/Linux en particular?. ¿Y cómo se dio ese encuentro?.
– En mi caso, lo primero que descubrí fue GNU/Linux, pero poco a poco fue calando en mí la esencia del Software Libre. Acostumbrado al software privativo, que en aquella época era prácticamente todo de pago y con soporte gratuito muy limitado o nulo, descubrir la inmensa comunidad de usuarios y desarrolladores de software libre, dispuestos a ayudar, brindar conocimiento de forma totalmente gratuita… supuso para mí una revolución.

Reconozco que me impactó tanto que, en seguida, me sentí obligado a contribuir. Así que comencé a publicar tutoriales en foros y en mi web, a responder dudas en listas de correo o a cuantos contactaban conmigo por e-mail, impartir talleres, conferencias y cursos. Siempre he sentido que el Software Libre me ha aportado mucho y si en mi mano está devolverle algo, dentro de mis posibilidades económicas, de agenda y de conocimientos , lo hago encantado. Sin duda, lo mejor del Software Libre es la gente que hay detrás y la mejor parte de aprender a usarlo es sentirse parte de ese movimiento.
– Para vos, ¿cuál es el ámbito más competitivo?. ¿El del Software Libre o el del Software Privativo?. ¿Por qué?.
-El mundo del software privativo tiene sus raíces en la competencia: ser el más barato, o el más caro, el que más se usa o el que más se vende… y, sobre todo, ser el más opaco y el que más retiene y atenaza a los usuarios que consigue. Hay muchos ejemplos de programas privativos de uso muy extendido y que, objetivamente, atendiendo a criterios técnicos o económicos, no son especialmente mejores que otros programas menos usados (libres o no). Hay muchas cosas que no tienen nada que ver con el software que afectan al software.

El software libre se ha basado desde siempre en justo lo contrario: aportar soluciones y aportar valor a los usuarios. Un software libre no tiene la obligación de ser el más completo, ni el de tener más funcionalidades que las que estrictamente sirvan para dar solución al problema que pretende solventar.

Sin embargo, opino que, en este aspecto, la línea que separa el software libre del privativo se ha ido paulatinamente difuminando.

Muchas empresas de software privativo han fomentado y creado un ambiente propicio para que se desarrollen comunidades de usuarios alrededor de sus aplicaciones, como tradicionalmente ha ocurrido con el software libre. Así que hoy es muy común ver comunidades de usuarios de un determinado software privativo que aportan tutoriales, vídeos y soporte gratuito.

Y por otro lado, también creo que empieza a ser común que grandes empresas con intereses propios, alejados muchas veces de los intereses de los usuarios, acaben influyendo en el devenir de proyectos de software libre.

Ni una, ni otra cosa son buenas o malas per se, pero sí que creo que tienen su grado de influencia en la adopción del Software Libre, sobre todo entre usuarios que no están familiarizados con los principios de éste.
– Desde tu perspectiva. ¿Cuáles son las ventajas que tienen los programas de diseño gráfico de fuente abierta con respecto al privativo?
– Para mí, la principal ventaja es que funcionan y lo hacen muy bien. Es obvio que el hecho de que tengan un coste cero en concepto de licencia es una gran ventaja, sobre todo para freelancers, PYMEs y organismos públicos. Pero es que, además, suelen ser aplicaciones muy ligeras, que ocupan muy poco porque no están “engordadas” de forma artificial. Esto les permite poder ejecutarse de forma muy solvente en equipos modestos (y de forma espectacular en equipos modernos). Además, habitualmente, le brindan al usuario la libertad de poder usarlas en su sistema operativo favorito, de forma que uno no está atado a un determinado sistema por usarlas.

La interoperabilidad y el empleo de formatos de archivo abiertos y estándares es otra gran ventaja. Uno puede combinar distintos programas y ajustar su flujo de trabajo para lograr mayor comodidad o productividad.

Por otro lado, la documentación y la posibilidad de contribuir con los proyectos es algo que yo valoro mucho. Algo tan sencillo como poder cambiar los iconos o traducir nuestra aplicación favorita y darle un toque personal es una tarea muy simple y que cualquiera puede hacer.

En definitiva, con el software libre, uno siente que el software se adapta al usuario y es más libre, y no al contrario.

El soporte es algo que yo valoro mucho. Poder reportar un error directamente a los mantenedores o desarrolladores y verlo corregido. Poder participar en listas de correo y foros de usuarios y aprender… y, sobre todo, saber que uno emplea programas que son amables y que respetan al usuario.
– ¿Cuáles son los desafíos que tienen los programas de diseño gráfico de código abierto de cara al futuro?
– Creo que el principal desafío es hacerlos más atractivos a los usuarios noveles. Hay algunos proyectos que, sin duda, lo han logrado y hasta han superado a sus rivales privativos. Pero hay algunas otras aplicaciones que deberían poner más énfasis en ofrecer una imagen más moderna y actualizada. Algo tan sencillo como usar iconos e interfaces elegantes y atractivas puede marcar la diferencia, sobre todo ante usuarios que se enfrentan al reto de emplear esos programas por primera vez.

Entiendo que muchos de esos proyectos están en manos de desarrolladores que ya hacen un esfuerzo enorme por mantener un producto de calidad y eficiente en términos de programación, y que muchas veces no tienen ni el tiempo ni los recursos para centrarse en aspectos que ellos consideran “secundarios” como si los iconos del programa lucen mejor o si la web del proyecto deja de parecer una web de los años 80 del siglo pasado… pero es una batalla que hay que dar y que tenemos que ganar si queremos que los nuevos usuarios confíen y empiecen a utilizar más esos programas.

– ¿Cuáles son tus programas de trabajo diario?. ¿Las utilizas con complementos que conseguís por otro lado?. De ser afirmativa la respuesta, ¿cuáles son esos complementos?.
Esta pregunta viene muy al hilo de una pregunta anterior, pero, centrándome más en el tema del diseño y de pequeños añadidos poco comunes que yo utilizo muy a menudo, te puedo contar que uso algunos como:

En Gimp, empleo varios plug-ins que para mi son muy útiles:
Beautify → ajustes de color y retoques artísticos realmente atractivos.
Resynthesizer → permite borrar de forma inteligente partes de una imagen.
Export Layers → permite exportar capas de un archivo de imagen como imágenes independientes.
Liquid Rescale → permite hacer el llamado Escalado Líquido, que es un escalado no proporcional que no deforma los elementos esenciales de la imagen.
Separate (Separate+) → permiten exportar imágenes a formato CMYK y Duotonos controlando los perfiles de color en la exportación. Es lo que se denomina late-binding y es muy útil para enviar trabajos a imprenta offset.
G’Mic → una colección realmente impresionante y fabulosa de filtros de muchos tipos y usos. Muy recomendable.
GAP (Gimp Animation Plugin) → una serie de filtros especiales para generar, editar y optimizar Gifs animados.

Conjuntamente con Inkscape, utilizo SVG Cleaner que es una aplicación que optimiza los archivos SVG.

Noteshrink y PDFJam son aplicaciones en línea de comandos que empleo para optimizar PDFs de documentos escaneados.

ImageMagick es una colección de aplicaciones en línea de comandos que sirven para manipular imágenes. A mí me resultan muy útiles para automatizar manipulación de imágenes para web: pej. puedes escalar, ajustar colores, convertir entre formatos y optimizar cientos de imágenes en unos pocos segundos en lugar de hacer todo ese trabajo a mano.

CMYKTool es una aplicación para la conversión entre perfiles de color distintos. Yo la empleo para preparar la salida final de mis diseños para imprenta offset (parecido a lo que permite el plug-in Separate de Gimp).

En Firefox también empleo varios plug-ins que me resultan útiles para mi trabajo:

QuickJS → permite activar y desactivar la ejecución de JavaScript a golpe de clic.
Auto Reload → actualiza de forma automática una web cada cierto tiempo o, si es un archivo html local, cada vez que éste se modifica.
Firebug → Un set de herramientas muy útil para estudiar el código y comportamiento de una web.
Web Developer → Parecido, pero no igual al anterior.
Screenshoter Fixed → Permite hacer capturas de pantalla de páginas webs completas con un solo clic. Muy útil para enviar “pantallazos” del progreso de diseño de una web a los clientes, cuando aún no está publicada en una URL accesible para éstos.

Y en Thunderbird también empleo algunos plug-ins:

Lightning → Completa Thunderbird añadiéndole un Calendario y Tareas que pueden sincronizarse con servicios externos.
Display Contact Photo → Muestra una fotografía o imagen de los contactos al recibir y escribir correos.
FireTray → Ubica un icono en la bandeja del sistema, que permite obtener cierta información y realizar algunas acciones de Thunderbird desde ahí.
Inverse SOGo Connector → un plugin que permite sincronizar la agenda de contactos, el calendario y las tareas con, por ejemplo OwnClowd y otros servicios, incluso privativos.
Mail Merge → permite realizar envíos masivos de newsletters a listas de contactos, usando plantillas, programando los envíos, etc. sin salir de Thunderbird.
MEGAbird → cuando se adjunta un archivo demasiado grande a un correo, automáticamente sube el archivo a nuestra cuenta de MEGA y añade un enlace para su descarga en el correo. Es una solución rápida y elegante para enviar archivos pesados por correo, de forma cómoda.

Creo que hay una buena colección aquí… 😉
– Desde tu experiencia con el Software Libre aplicado a los programas de diseño gráfico, ¿qué le recomendarías a alguien que recién comienza a utilizar GIMP, Inkscape, Blender, entre otros?.
Mi primera recomendación sería que no intentara hacer las cosas de la misma forma que con los programas que ya conoce. Es decir, es seguro que en Gimp, Inkscape, Blender, etc. hay formas de llegar al mismo resultado que con sus homólogos privativos, seguramente no se haga exactamente de la misma forma y es muy poco probable que haya una opción de menú que se llame igual y esté en el mismo sitio.

Mucha gente se frustra porque creen que los programas libres deben ser “clones gratis” de los programas privativos y esperan encontrar un “Photoshop gratis” o un “Illustrator gratis”… y claro, cuando ejecutan Gimp o Inkscape la primera vez, ven que no se parecen especialmente a los privativos… y en lugar de empezar poco a poco, tratando de entender y aprender acerca de estos nuevos programas, tratan de hacer lo que ya saben exactamente de la forma en que saben… y cuando no funciona rápidamente desisten y, generalmente, critican al programa libre por “no servir para lo que ellos quieren”.

La realidad es que, que varios programas sirvan para una tarea, no significa que tengan que ser exactamente iguales y, desde luego, no significa que necesariamente haya una única forma ideal y perfecta de hacer las cosas. Pej. Mucha gente cree que el modo CMYK de Photoshop o la forma que tiene de manejar la resolución de impresión es la forma ideal de hacerlo. Otros, entre los que me incluyo, creemos que no sólo no son formas apropiadas, sino que, además, podrían ser consideradas erróneas.

Es mejor empezar poco a poco, primero y principal (y esto es algo que poca gente hace) viendo la forma de configurar el nuevo programa para adaptarlo mejor a nuestras preferencias: por ejemplo, mucha gente encontrará más cómodo Gimp en “modo de ventana única” que en “modo multiventana”, que es como viene por defecto.

Luego, y aunque uno ya tenga amplia experiencia en el uso de otros programas privativos, es muy conveniente empezar ha hacer pequeños ejercicios o seguir videotutoriales básicos para familiarizarse tanto con la interfaz como con la filosofía del programa. Si uno tiene experiencia y entiende los conceptos subyacentes a cada materia, al poco tiempo ya podrá desarrollar su trabajo con solvencia… y si no tiene experiencia, empezar por algo básico, le puede ayudar a afianzar los conocimientos e ir poco a poco sintiéndose más cómodo. Como curiosidad, el propio Inkscape viene con una estupenda colección de tutoriales accesibles vía menú AYUDA>TUTORIALES> que empiezan por lo más básico y que permiten “toquetear” y practicar cada concepto de forma directa.

Por último, no deben olvidar que hay gran cantidad de documentación y, sobre todo, comunidades de usuarios que estarán encantados de ayudarle. Sólo hay que llamar del modo correcto a las puertas acertadas… y eso en las comunidades de software libre es muy sencillo.;)

– Si tenemos en cuenta que te encargas de crear iconos para el escritorio de GNOME y, por lo tanto, sos una persona involucrada en lograr el mejor aspecto posible para que el usuario final sienta que el escritorio le es amigable, entonces, ¿por qué crees que aún GNU/Linux no logra conquistar al usuario final de PC?.
– Respecto a eso, la verdad, hace ya mucho tiempo que colaboré con el proyecto Tango, que creo que fue la primera iniciativa seria de tratar de brindar un tema de iconos uniforme a todo un entorno y aplicaciones. Desde entonces y por mi limitada disposición de tiempo, no he podido colaborar más que puntualmente en otros proyectos (preparé un tema de iconos Symbolic para Gimp y para Inkscape que no sé si llegarán a incorporarse como temas por defecto en próximas versiones). Y respecto a temas de iconos de carácter general, colaboro reportando algún bug y alguna pequeña colaboración puntual en el tema de iconos Papirus (que es uno de los más completos que existen y el que empleo actualmente en todos mis equipos).

Pero centrándome en tu pregunta de la “famosa” conquista del usuario final o de escritorio, diría que son un cúmulo de muchas cosas.

Por un lado está todo lo que comentábamos antes acerca de la resistencia al cambio, de la aparente menor apuesta por el escritorio libre por parte de organizaciones públicas, de ciertas limitaciones estéticas de algunas aplicaciones que no tienen medios ni recursos o, simplemente, no las consideran prioritarias…

Estoy convencido de que cualquier usuario puede personalizar su entorno y sus aplicaciones libres hasta límites insospechados y disfrutar de un aspecto moderno y realmente atractivo… uno sólo tiene que buscar capturas de pantalla de entornos GNU/Linux en Google Images o videotutoriales en Youtube para darse cuenta de las maravillas que se pueden lograr.

Pero esto implica dedicar un poco de tiempo que muchos usuarios no están dispuestos a invertir. Sobre todo porque están acostumbrados a usar su equipo tal cual viene. Muy poca gente cambia el tema de iconos en su Windows o MacOSX y, de hecho, hay muchas cosas que no podrían cambiar, aunque quisieran… pero tampoco les preocupa. La usabilidad y el atractivo de un entorno es algo que se “percibe” aunque raramente se “ve”. Cuando uno instala una distro de GNU/Linux en la que sus desarrolladores han dedicado tiempo al apartado visual, se nota, pero salvo contadas excepciones, no es algo a lo que se dediquen aún muchos recursos. Y como los usuarios, habitualmente, prefieren usar las cosas tal cual les vienen, muchos de ellos no son conscientes del potencial que tiene GNU/Linux.

Por suerte, creo que esto está cambiando y cada vez se tiene en cuenta más el apartado visual, pero tengo la sensación de que aún queda mucho por hacer.

A estas alturas, con la perdida de la hegemonía de la computadora personal para que una persona pueda trabajar, disfrutar de su vida de ocio y establecer contactos con otras personas alrededor del mundo, ¿cómo te afecta a vos en particular?.

Llevo delante de un ordenador desde que tenía 8 años. Empecé antes de los PC o las interfaces gráficas llegaran al usuario doméstico así que he de reconocer que me encanta teclear y manejar el ratón.

Reconozco la utilidad y comodidad que tiene un dispositivo táctil, pero le veo una utilidad limitada para muchas tareas. Pej. Es excelente poder navegar desde un Smartphone desde cualquier lugar o consultar una red social o el correo desde una Tablet pero tareas como diseñar, gestionar archivos, programar, escribir de forma cómoda y correcta las considero imposibles de llevar a cabo desde esos dispositivos.

Creo que los dispositivos móviles han venido a separar claramente dos grupos de usuarios muy diferenciados, pero que antes usaban todos el PC. Es decir, en los años 90, aunque un usuario sólo quisiera leer su correo o entretenerse un rato, utilizaba el mismo ordenador personal que el desarrollador de software o el gestor de una empresa.

Con la llegada de los dispositivos móviles, la persona que sólo desea navegar, ver vídeos de Youtube o mensajearse con sus amistades, no tiene la necesidad de tener un equipo, con su monitor, teclado, ratón, impresora así que, mucha de esa gente se compró una Tablet y ya ni siquiera tiene ordenador.

Así que, sí, el ordenador personal ha perdido cierta hegemonía, pero también creo que las personas que los usan ahora, lo hacen porque realmente lo que hacen con ellos no lo pueden hacer de otra forma. Ahora es muy común encontrarme con amigos que, tras sustituir su PC de Sobremesa por un ordenador portátil ultraligero o una tablet, ahora están comprando de nuevo PC’s de sobremesa porque para ciertas tareas (sobre todo multimedia) los vuelven a encontrar más cómodos.

Respecto a mí, la verdad es que soy un poco raro en mi relación con la “informática móvil”. Siempre he tenido clara aquella máxima que dice que “La tecnología es un estupendo esclavo, pero un terrible amo”. Por mi trabajo y vocación, ya paso muchas horas frente a una pantalla conectada a Internet, así que, una vez me levanto de mi ordenador, procuro no estar atado al móvil o la tablet.

La tablet la empleo para leer libros y cómics, cuando estoy de vacaciones o de fin de semana. En el móvil no tengo ninguna aplicación de mensajería. Si estoy fuera por cuestiones laborales, sí miro el correo, pero raramente lo respondo desde el móvil. El correo, las aplicaciones de mensajería y redes sociales sólo las consulto y uso cuando estoy frente al ordenador, y les dedico un tiempo limitado (entro, reviso los mensajes pendientes y notificaciones, publico o contesto y cierro).

Realmente detesto esta nueva corriente implantada y comúnmente aceptada de tener la necesidad de estar “constantemente conectado”. La mayoría de la gente consulta continuamente su whatsapp, en cualquier momento y situación, lo cual no sólo me parece una falta de educación en según qué momentos, sino que, además, no me parece muy sano. ¿Realmente es tan importante ver ese chiste que acaban de mandar al grupo de Whatsapp de los “primos lejanos” ahora mismo?, ¿hay que responder instantáneamente a cualquiera que te pregunte qué vas a hacer el próximo fin de semana?, ¿no puedes disfrutar de una conversación tranquila con tu familia, pareja o amigos sin levantar el móvil para ver el último comentario irrelevante de gente que no está en ese momento contigo?…

Por supuesto, todo esto se suele hacer, además, en base a aplicaciones no libres, y usando servicios que vulneran sistemáticamente la privacidad que es algo en lo que el Software Libre tendría mucho que decir.

En definitiva, tengo la sensación de que la mayoría de la gente se lanza a utilizar cualquier cosa “nueva” que salga, sin tomarse un segundo para evaluar si realmente es necesaria o si realmente entiende cómo funciona y para qué sirve.

Así que, en la medida de lo posible, trato de mantener mi pequeña zona de seguridad y no verme arrastrado por tendencias que no considero que aporten mucho a la vida de nadie. Ese afán que tiene todo el mundo de estar constantemente expuesto y conectado, no creo que les haga especialmente más felices ni les proporcione relaciones más profundas o sanas. Creo que aún han de pasar algunos años para que la gente realmente lo acabe entendiendo.
– ¿Qué opinión tenés de las aplicaciones basadas en la web que existen hoy en día?. Por ejemplo, Suites ofimáticas, programas de edición de imágenes, entre otras.
– Tienen su lado positivo y negativo. Que una aplicación sea web o local no tiene por qué ser bueno o malo per se. Lo que yo creo que define si una aplicación es aceptable o no, es qué hace y cómo. Es el mismo paradigma que el Software Libre viene defendiendo desde su nacimiento: respetar al usuario.

Está claro que una aplicación web nos brinda la ventaja de tener acceso a ella desde cualquier lugar y dispositivo con conexión a Internet, pero a veces deberíamos preguntarnos si esto es necesario. Pej. el otro día veía un anuncio de una app móvil de una entidad bancaria que “vendía” las bondades de poder pagar recibos o hacer transferencias bancarias desde, incluso, el ascensor. Aparecía una mujer que volvía de recoger a sus hijos del colegio y al entrar en el ascensor hacía una gestión bancaria.

Volvemos a lo que comentaba antes: ¿De verdad no puede uno esperar a hacer esa gestión bancaria en otro momento? En lugar de hablar con tus hijos y preguntarles qué tal les ha ido el día de colegio, lo “importante” es conectarte y pagar un recibo del banco. Es ridículo. Asombrosamente ridículo y terriblemente estúpido, pero parece que está comúnmente aceptado.

No hay blogger de moda o diseñador gráfico que quiera parecer cool que no se haga una foto con su tablet o su portátil fingiendo que trabaja junto a la piscina o la playa y lo publique en su Instagram esperando recibir cientos de “likes”… ¿En serio?, ¿no puedes ir a la playa a bañarte y trabajar en tu despacho?, ¿hay que hacerlo todo junto para no acabar haciendo bien ninguna de las dos cosas?…

Volviendo a tu pregunta, también creo que hay ciertas tareas y aplicaciones que con una aplicación local se pueden llevar a cabo de forma más cómoda y eficiente. Tal vez en algún momento no muy lejano esto cambie, pero, personalmente, prefiero tener el control de mis archivos, dónde están, qué hago con ellos, dónde se almacenan, quién accede a ellos y saber que mi trabajo no depende de que un servicio web sea rentable para alguien o sea cerrado si no, o un rayo fulmine una granja de servidores en un recóndito lugar del mundo con mis archivos dentro (algo que, por cierto, ya ha pasado).

Tampoco me siento cómodo con la idea de tener ciertos archivos en “la nube” sin saber realmente quién tiene acceso a ellos y para qué están usando ese acceso.

Por supuesto, reconozco que este tipo de cuestiones no preocupan a la mayoría de la gente. (sic).
– ¿Cómo preparas tus clases para capacitar a personas que, quizás, jamás llegaron a conocer GIMP o Inkscape?.
Cuando imparto talleres y cursos los enfoco mucho en los objetivos. Trato de que todo vaya encaminado a que los alumnos acaben haciendo tareas que les resulten útiles a ellos. Por eso siempre les pregunto al principio qué necesitan y qué esperan aprender y voy adaptando la formación a los alumnos.

Otra parte en la que pongo mucho énfasis es en tratar de transmitirles los conceptos que subyacen por debajo de cada tipo de aplicación. Creo que lo importante no es saber las opciones de un menú o que para hacer tal o cual cosa hay que hacer clic aquí y luego allá. Lo importante es entender lo que se quiere lograr y entender el proceso necesario para hacerlo… el resto es accesorio.

Justo por eso creo que también hay cierta resistencia al cambio cuando un usuario acostumbrado al software privativo trata de abordar el aprendizaje de software libre: dado que muchos de ellos aprendieron las “recetas” y “pasos” para hacer cada cosa, si en el nuevo programa no encuentran los mismos botones y opciones en los mismos sitios, se bloquean, porque muchos, no entienden realmente qué es lo que estaba pasando “por debajo” cuando seguían esa “receta”.

Para mí es realmente gratificante encontrarme con alumnos que, después de usar durante años Photoshop o Freehand, tras pasar por mis cursos y talleres, me dicen que, por fin, entienden realmente lo que hacían antes, y que incluso, al entenderlo, ahora ven mucho más fácil usar Gimp o Inkscape para una tarea concreta.

Por último, por supuesto, siempre aprovecho para explicarles y hablarles acerca del software libre y hago mucho hincapié en que entiendan realmente lo que es y lo que significa. Muchos alumnos, especialmente aquellos cuyo trabajo está vinculado con la enseñanza, valoran mucho el hecho de utilizar programas que luego ellos pueden copiar a sus alumnos o que pueden usar en su centro con la tranquilidad y garantía de que es software libre, gratuito y que no están haciendo nada ilegal o poco ético y además están brindando un ejemplo de cooperación y de valores a sus alumnos.
– ¿Cómo te sumaste al Tango Desktop Project como diseñador de iconos?
Pues la verdad es que fue muy sencillo, como casi todo lo que tiene que ver con colaborar con proyectos libres: Me di de alta en la lista de correo y, desde el primer momento pude participar en los debates que allí se proponían. Enviaba sugerencias e iconos. La gente era muy amable y aceptaba las sugerencias, corregía los archivos y, en definitiva, me ayudaban más ellos a mi que yo a ellos.
– ¿Con qué programas comenzaste tu carrera como diseñador gráfico y web?.
Cuando empecé con el tema del diseño gráfico y web lo hice aún cuando no usaba GNU/Linux ni software libre, así que empecé con Corel Draw, Paint Shop Pro, Photoshop, Freehand, FrontPage y Dreamweaver.

Creo que, en el fondo, esto me ayudó a afrontar mejor la migración a aplicaciones libres, pues nunca me centré sólo en un programa para cada cosa, sino que me gustaba probar distintos programas y esto me ayudó a tener una visión amplia y a darme cuenta de que no siempre el programa más popular para una tarea era el que mejor hacía todas las cosas.

Al saltar a GNU/Linux empecé con Sodipodi (el antecesor de Inkscape), Gimp 1 (que en aquella época era bastante más “duro de roer” que a partir de la versión 2, que mejoró muchísimo), NVU (el antecesor de Kompozer y BlueGriffon para el diseño web en modo vista diseño) y Quanta+ (para el diseño web en vista código).

En muy poco tiempo, el panorama mejoró mucho. Inkscape, Gimp 2, Bluefish, etc. supusieron un salto cualitativo con respecto a sus antecesores y los flujos de trabajo se volvieron mucho más cómodos y potentes.

– Con respecto a Scribus, ¿tenés planes de ofrecer cursos a futuro sobre este programa de maquetación y que sean a distancia?. Aprovechando la velocidad en las comunicaciones en la actualidad.
– El tema de la formación a distancia es algo que siempre he tenido en mente y que siempre me ha gustado. He tenido la oportunidad de impartir y tutorizar varios cursos en línea y de diseñar un videocurso completo de Gimp y creo que han sido experiencias muy satisfactorias.

Respecto a Scribus, he impartido un curso presencial y también ha tenido buena aceptación, salvando la distancia de que la maquetación editorial es una rama del diseño muy particular, que no es muy amigable para todos los públicos. 😉

Así que, aunque, de momento no tengo planes de impartir ni crear formación sobre Scribus online, a corto plazo, es algo que sí tengo en mente para un futuro y, por supuesto estaría encantado de poder llevarlo a cabo.

– ¿Qué opinión te merece Thomas Knoll?.
Creo que Thomas Knoll y, sobre todo, su hermano John Knoll tuvieron algo que anhelo en muchos programas libres: esa visión, que podríamos llamar, “visión comercial” que llevó a Photoshop a ser el estándar de facto en el mundo del retoque fotográfico y diseño gráfico.

A veces echo en falta esa “visión comercial” en ciertos proyectos libres. Me explico: cuando me refiero a esto, me refiero a que un software sea libre y gratuito, no implica que haya que perder la visión de ese software como una solución que atraiga a los usuarios. Una visión amplia y a largo plazo.

No me refiero a convertir el software libre en algo competitivo, renunciando al espíritu colaborativo esencial que lo define, sino de prestar atención a esos aspectos como la apariencia, la experiencia de usuario, la imagen corporativa o la promoción del proyecto o producto, que a la larga pueden definir que ese proyecto siga vivo dentro de unos años. En muchas ocasiones no sobrevive la mejor solución técnica, sino que son otros detalles los que marcan la diferencia.

Proyectos como Blender han sabido captar muy bien esa visión. No sólo han logrado un producto potente, sino que han logrado de una forma brillante proyectar esa imagen de producto profesional, completo… esa “marca” que ha hecho que Blender sea la fantástica herramienta que es hoy. Y todo esto lo han hecho teniendo cierta “visión periférica”: vendiendo cursos, organizando crowdfundings, creando proyectos paralelos que daban visibilidad y recursos extra al proyecto. Incluso atrayendo a usuarios que, en principio, no tenían interés alguno en el software libre. Y todo ello, sin perder ni un ápice de la frescura y espíritu que tiene todo proyecto libre.

El modelo de desarrollo “voluntario” tiene una importancia vital dentro del software libre y debe fomentarse y cuidarse, pero cualquier software basa su supervivencia en que tenga una comunidad de usuarios y de desarrolladores suficientemente fuerte y grande detrás que lo “alimente” y esto implica cierta visión estratégica no sólo en relación a qué mejoras técnicas brindará la próxima versión del programa, sino también acerca de los recursos necesarios (personales, económicos, de infraestructura, etc.) que son necesarios para ello.

Creo que la gran ventaja de Photoshop es que la visión de los hermanos Knoll fue, desde muy pronto, esa.

– ¿Cuáles son los proyectos en los que estás involucrados actualmente?.
Mis últimos proyectos relacionados con el software libre están más enfocados al carácter formativo. He preparado e impartido algunos cursos y en breve participaré en un proyecto a nivel estatal relacionado con el periodismo de datos, en el que acudiré como apoyo en materia de software libre de diseño. La idea es que hay una serie de periodistas que realizarán un proyecto de investigación y yo impartiré una serie de talleres y les apoyaré en el uso de herramientas gráficas como Gimp e Inkscape para que puedan desarrollar la presentación del material gráfico de los resultados de su investigación con software libre en lugar de utilizando software privativo.

Más adelante hay prevista una serie de actividades formativas para fomentar el uso de aplicaciones libres de diseño entre ciertos colectivos de estudiantes de la Universidad de Murcia. Aunque esta segunda iniciativa está aún por concretar.

Respecto a colaboración directa con proyectos de Software Libre, lamentablemente dispongo de mucho menos tiempo ahora, así que hago algunas pequeñas aportaciones humildes a algunos proyectos concretos. En concreto, últimamente estoy subiendo capturas de pantalla al proyecto de Screenshots de Debian, y reportando y debatiendo bugs en los proyectos Greybird (un tema GTK de escritorio muy popular) y Papirus (un tema de iconos que me encanta).
– A modo de cierra, ¿querés dejarnos algún mensaje en particular?.
En primer lugar, quiero darte las gracias por contactar conmigo y ofrecerme la oportunidad excepcional de aportar mi visión acerca del Software Libre, GNU/Linux y las herramientas de diseño libre. Es realmente un placer que hayas contado conmigo.
Y como recomendación final a todos los lectores, quisiera mandarles mi ánimo e invitarles a que perseveren en el uso de Software Libre. A aquellos que no lo conocen o tienen miedo, que se animen, no hay nada que no se pueda hacer con aplicaciones privativas que no se pueda hacer con Software Libre, así que, sin miedo y con paciencia, todo se puede conseguir. A los que ya lo conocen y lo usan, que hablen a sus amigos y conocidos acerca de ello. Es realmente importante que hagamos de embajadores del Software Libre y mostremos al resto de la gente lo importante que es y lo mucho que tiene que aportarnos a todos. Y a aquellos que lo desarrollan, lo mantienen y lo difunden, mi agradecimiento jEsuSdA 8eterno; cada granito de arena suma, cada esfuerzo, por pequeño que parezca, es importante y valioso… y por eso es de agradecer.  

Tadeo R. Calderón
tadeo.calderon@gmail.com
http://www.diseñoatsui.com/
twitter: @tadeo_calderon.

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