NES mini, SNES mini, PS mini, no podia faltar la C64 mini. Aprovechando la nostalgia, y la reducción de los precios de los microprocesadores, han surgido una nueva linea de dispositivos que si bien no compiten directamente con las consolas tradicionales como PS4, Xbox One y Switch, también está orientada a los gamers. Quizás no a los gamers actuales, sino a quienes empezamos en los ’80 y en los ’90.

En el caso de la C64, se trata de un hardware que imita en parte la experiencia de jugar con la Commodore 64. Es un dispositivo chico comparado con la computadora original (aproximadamente 1/3 del tamaño) pero luce muy similar, tanto por los colores y la ubicación de los puertos y botones, por lo que estéticamente cumple las expectativas. Un aspecto decepcionante del hardware es el teclado, que si bien luce como el original, es no funcional, solo sirve de adorno. Entiendo que esto reduce costos y que suponen que la gran mayoría de la gente la va a usar para jugar, por lo que el teclado es poco útil en ese contexto, aunque no del todo, como veremos mas adelante.

Pantalla de selección de juegos

Una diferencia esperada en cuanto al hardware, es que no requiere del ladrillo/transformador que tenia la commodore, su alimentación es via USB. Si bien no trae ningún cable ni fuente para esto, es posible usar cualquier cable similar y usar como fuente de energía la misma que usan dispositivos USB como el Roku y similares.

c64 mini
c64 mini, se ve igual que la origina, aunque claramente mas chica.

Ademas de la consola, viene un joystick. Tiene un tamaño mediano, claramente no es para chicos aunque podría ser mas grande. Este joystick se conecta a un puerto USB que tiene al costado, en el mismo lugar donde se conectaría un Joystick de Commodore. No usa el conector típico de Commodore porque este joystick tiene algunos botones con funciones adicionales que sirven para navegar las opciones de la consola. Entre estas acciones está la posibilidad de desplegar un teclado en pantalla. Es un teclado virtual muy incomodo para usar, pero algunos juegos requieren tocar alguna tecla por lo que es necesario tenerlo a mano.

Siendo un dispositivo para jugar, ya es hora de hablar de lo mas importante, los juegos. Originalmente trae 64 juegos precargados. Por lo que una vez conectada la consola al TV, al power y al joystick, ya podemos comenzar a jugar. La selección de juegos no es de lo mejor, debe haber aproximadamente 10 o 15 juegos mas o menos conocidos, al menos por el público de EEUU y America latina. El resto de los juegos dicen que tuvieron cierta popularidad en Europa, cosa que en algunos casos me consta porque en ese momento leía revistas españolas y veía algunos de esos juegos en su versión para Spectrum (computadora particularmente popular en España).

Bubble Bubble no viene incluido, pero con el upgrade disponible en la página oficial se lo puede jugar igual

Entre los juegos buenos y conocidos incluidos en la C64 mini puedo nombrar a: Uridium, Boulderdash, Summer Games, Winter Games, California Games, Pit Stop II, Mission impossible I y II, Jumpman I y II. No se sabe el criterio de elección de los juegos, pero seguramente hubo un condicionamiento fuerte por cuestiones de licencias, ya que en muchos casos algunos publishers han desaparecido y es difícil conseguir las licencias. Si fuese por estos juegos solamente, no valdría la pena comprar esta consola. Por suerte esto se soluciona con un upgrade del firmware que le da la capacidad a la C64 mini a leer un pendrive USB con imágenes (d64) de discos de Commodore. En el manual se indica como hacerlo. Básicamente se va a una URL, se descarga un archivo .bin y se lo pone en un pendrive. Luego se resetea la consola con el pen drive colocado. Se va al menú de configuración y desde ahi se le indica que uno tiene un archivo de actualización, lo busca en el pen drive y lo instala, luego de otro reset, tenemos el sistema actualizado. La actualización incluye un juego nuevo inspirado en Galaga (no es gran cosa, aunque tiene algunas novedades desde lo técnico) y la capacidad de cargar los imágenes con juegos. De esta manera incrementamos notablemente la capacidad de entretenimiento de la consola. Así pude jugar al Bubble Bubble, Blue Max, Cauldron, Boulder Dash y decenas de juegos clásicos. No todo funciona bien en este modo. Algunos juegos necesitan el joystick en otro puerto, y para que funcione hay que hacer un cambio en el nombre del archivo desde la PC que se usa para grabar en el pendrive, no lo he probado pero por lo que he leído, funciona. Una traba molesta es el juego Commando, que requiere usar la barra espaciadora para tirar las bombas, supongo que habrá que tener un teclado conectado para poder aprovecharlo. Salvando esos detalles, en general la experiencia con los juegos luego del upgrade es muy positiva.

A diferencia de como jugaba en esa época, ahora los gráficos se ven muy bien, ya que tiene salida HDMI HD (720) y la nitidez es absoluta. No ocurre lo mismo con la NES mini, ya que esos juegos siempre se jugaban en TVs de tubo de rayos catódicos y los desarrolladores habian creados los sprites teniendo esto en cuenta, por lo que al pasarlo al TV HD de pantalla plana, no se ve de la misma manera que los programadores habian pensando. Al menos la SuperNES mini tiene opciones para emular televisores antiguos. Se preguntará por que no ocurre lo mismo con la c64 mini. La Commodore, a diferencia de otros sistemas, tenia una salida compuesta para monitores de alta resolución, si bien casi nadie la usaba (la mayoría la conectabamos a la salida de antena convencional), se ve que los juegos eran probados con esta salida en lugar de usar la antena común. El sonido fue siempre una de las caracteristicas destacables de la Commodore 64, la c64 mini no se queda atras y nos regala música de su estilo desde el momento que la prendemos.

El costo es de 64.99 dólares en Amazon. No es muy diferente a lo que cuesta una Raspbery Pi con todos los accesorios para tener una configuración similar, y si bien la Raspy es mas flexible, la c64 mini es mas fácil de configurar y tiene una estética insuperable si buscamos algo que luzca como un Commodore 64.

En resumen, para los que les gusta la Commodore 64 y tiene 65 dolares para gastar, no se van a arrepentir. Si en cambio no son tan fanáticos y quieren usar la plata de manera mas rendidora, les conviene comprar una Rapberry Pi, una tarjeta SD, y un joystick, no quedará tan bien, pero podrán usarla como un emulador de Commodore 64, entre otras cosas.

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