Los usuarios se han acostumbrado a entregar sus datos personales y privados como “moneda de cambio”. Al momento de suscribirse a servicios gratuitos en línea, proveen datos como sus correos electrónicos, números de teléfono, preferencias comerciales o rutinas diarias, entre otras opciones, estas transacciones, terminan comprometiendo su seguridad y privacidad sin darse cuenta (Fuente Zoho Latam).

Curiosamente, aunque para los usuarios esta situación les parece familiar, una investigación global realizada por la firma de análisis de mercados YouGov, a finales del año pasado, revela que 74% de los encuestados en Argentina está muy preocupado por su privacidad y el uso de los datos que las grandes compañías de tecnología hacen con su información.

Casos como el de Cambridge Analytica lo han hecho más visible. Esta consultora política tuvo acceso a los datos personales de cerca de 90 millones de usuarios de Facebook, con los cuales identificó perfiles de votantes para crear campañas de noticias falsas y contenidos polémicos que manipularan sus decisiones. Este uso conjunto de información privada de los usuarios llegó a definir las elecciones en varias partes del mundo, desde México y Australia hasta Estados Unidos.

“El panorama no parece mejorar cuando vemos que empresas como Google o Amazon ya cuentan con dispositivos que silenciosamente recopilan imágenes y audios de quienes utilizan algunos de sus servicios. De hecho, se conoce que Nest, una empresa de Google, utiliza sensores que identifican y recopilan datos de los olores del hogar en sus detectores de humo”, explicó Raju Vegesna, Jefe Evangelista de Zoho, empresa de tecnología global que ofrece el conjunto de aplicaciones de software empresarial más extenso de la industria.

Según el estudio de YouGov, el 77% de los encuestados en todo el mundo consideró que el modelo empresarial centralizado en que se basa actualmente Internet es un problema importante. En este modelo, las empresas capturan datos de los usuarios mientras navegan, para rastrear sus preferencias e intereses y crear perfiles detallados para vender publicidad personalizada. En esencia, esto evidencia un modelo de negocio en el que el usuario y su información son el producto. 

Amnistía Internacional, por ejemplo, lo define como un “Modelo basado en la vigilancia” en el que, más allá del valor real de los servicios de publicidad mencionados, existe un costo sistémico. La razón es que las personas se ven obligadas a aceptar un monitoreo constante en Internet y en el mundo físico para disfrutar de sus derechos en línea.

“En Zoho hemos decidido nadar ‘contra la corriente’ para beneficiar a nuestros clientes. Eliminamos de nuestros productos en línea, por ejemplo, todas las cookies y trackers de terceros, para evitar que sus datos sean utilizados en actividades que pongan en riesgo sus negocios. Estamos convencidos de que la decisión de cuidar la privacidad de los clientes no es una decisión de negocios, sino una decisión ética, en pro de un mejor futuro digital”, agregó Vegesna.

Las cookies y trackers de terceros se utilizan para investigar los hábitos de navegación de los usuarios e identificar sus gustos personales. Estos son básicamente pequeños archivos que se almacenan en el equipo (el disco duro) de los usuarios cada vez que acceden a sitios web que exigen ‘loguearse’ a través de sus navegadores, como correos electrónicos, las redes sociales, el internet banking o algunas páginas web. No obstante, el propietario del sitio web puede recuperar estos datos.

“Creemos en que las versiones gratuitas funcionan en la medida que habilitan los negocios de las micro y las pequeñas empresas. A medida que estas compañías crecen y encuentran valor en nuestros productos, terminan adquiriéndolos para contar con opciones más avanzadas o para responder a sus necesidades”, concluyó Raju Vegesna.

Es importante señalar que la industria tecnológica crece a un ritmo muy acelerado y es tan global que es muy difícil que un gobierno regule toda su actividad digital. Allí es donde los proveedores deben establecer parámetros a sus propias actividades.