Marcos Pupo es vicepresidente senior de nube para Oracle Latinoamérica

En cincuenta años, la historia de la tecnología de la información se ha dividido en tres eras: la primera fue la era de los sistemas monolíticos, cuando pocas corporaciones tenían acceso al procesamiento electrónico de datos. Luego vino la informática personal e internet, que con una arquitectura distribuida provocaron una revolución sin precedentes en la sociedad. Hoy vivimos en la tercera era, la de la transformación digital, que está habilitada por una tecnología que ofrece flexibilidad, agilidad y disrupción en los modelos de negocio: la nube (Fuente Oracle Latam).

Sin duda, hoy en día, la nube es uno de los grandes aceleradores de la transformación digital, en empresas de cualquier sector es prácticamente imposible planificar el crecimiento sin considerar la migración de algunas aplicaciones. Según un estudio global de Gartner, se espera que el 80% de las empresas cierren sus centros de datos tradicionales para 2025. En 2019, el 10% ya lo había hecho. Este movimiento no ocurre por casualidad, los centros de datos son, en general, menos flexibles. La llegada y evolución de la nube generó una fuerte demanda en las organizaciones que adoptan el modelo tradicional de centro de datos para una arquitectura híbrida.

A pesar de conocer sus ventajas, algunas empresas seguían teniendo dificultades para adoptar el modelo debido a políticas de seguridad o la necesidad de cumplir con la legislación. Sin embargo, los últimos avances han permitido llevar la experiencia de la nube a los centros de datos de los clientes. De esta manera, pueden aprovechar la elasticidad y la escalabilidad, utilizando el centro de datos existente, incluso para servicios de misión crítica. Un buen ejemplo de los que viven en ambos mundos es Ânima, uno de los grupos educativos más grandes de Brasil, que se incorporó al nuevo formato y hoy disfruta de sus beneficios en seguridad y adecuación de la capacidad informática.

Con la posibilidad de utilizar todas las ventajas de la nube dentro de su centro de datos, los gerentes pueden adoptar un enfoque más estratégico para respaldar su negocio, como por ejemplo satisfacer los picos de demanda, como sucede durante los principales eventos de compra al por menor, como la Navidad, sin que el sistema esté inactivo después de un período de alta demanda. El servicio se puede contratar mediante suscripción y la capacidad de la base de datos se paga por su uso, según el flujo requerido.

Los estudios avalan la eficacia del modelo de nube en las instalaciones: las empresas cuyas aplicaciones de base de datos se ejecutan en la nube en centros de datos locales informaron a IDC una reducción del 47% en opex, un retorno de la inversión del 256% y una ganancia del 40% en time to market. La implementación, que normalmente tarda una semana en estar lista para su programación, ahora tarda dos días en casos críticos. En situaciones comunes, es posible iniciar los comandos el mismo día. En todos los modelos, esto es lo que deseamos a nuestros clientes: eficiencia y seguridad para vuelos aún más altos.