Hace tiempo que los europeos gozan de los beneficios de ser incluidos en el sistema financiero, logrando solucionar sus típicos trámites bancarios desde su celular, en sólo minutos. 

Fueron varios los años vividos fuera del país para los emprendedores Tomás Mindlin y Kevin Litvin, -quienes son amigos desde la infancia- y coincidieron a la distancia en que este era el momento de traer esta solución a América Latina.

Así nació la idea de desarrollar Tap, una billetera que llega al mercado argentino con el objetivo de “hacerle la vida más fácil tanto a los comerciantes como a los usuarios”.

La fintech nació en 2019 y en 2020 se sumaron Bruno Cortinovis, el tercer cofundador de la billetera y su responsable de Marketing, y luego Nicolás Andriano, cuarto cofundador y responsable de Producto.

La startup se desarrolló  en plena pandemia y al día de hoy ya tiene presencia en más de 250 comercios y esperan llegar a más de 5.000 en los próximos meses.

La billetera digital permite crear cuentas a personas y a comercios en tan sólo 3 minutos. La aplicación es 100% gratuita tanto para unos como para otros.

Los comerciantes que eligen Tap cuentan con las tasas más bajas del mercado. Además, las acreditaciones de los pagos son en el acto, lo cual hace que puedan hacer uso de sus cobros cuándo y cómo quieran.

Tap también le entrega a cada comercio una tablet para que los clientes dejen sus datos y queden registradas sus compras. Por un pequeño fee mensual, el comercio puede iniciar así un proceso ágil y automatizado de fidelización y marketing con ese consumidor. Desde premios al consumidor vuelva en forma recurrente, hasta promociones cuando el sistema detecta que el cliente pasó 30 días sin regresar. 

Este sistema de fidelización permite incrementar en un 62% la recurrencia del consumidor.

Los consumidores, en tanto, sólo necesitan un DNI vigente y un teléfono celular para registrarse  y pagar miles de servicios, recargar el teléfono, realizar transferencias en tiempo real, pagar en comercios con Código QR y vincular las tarjetas bancarias para depositar o realizar pagos. 

Hasta el momento la app posee 30.000 cuentas abiertas, y estiman abrir más de 250.000 para este año.

Estimamos terminar 2021 con más de 200 millones de facturación, más de 250 mil billeteras abiertas y 100 mil comercios que ofrezcan pagar con Tap, procesando más de 1.000 millones por mes”, asegura Tomás Mindlin CEO y co-fundador de Tap.

Tap cuenta con el apoyo de dos de los grupos económicos más grandes del país, compartiendo accionistas con Pampa Energía y Grupo de Servicios y Transacciones.

En Tap están convencidos de que son una solución ideal para el pequeño comercio, en particular para los de alta recurrencia, como los take away de comida, bares, verdulerías, almacenes, dietéticas, lugares donde uno compra varias veces y habitualmente por pequeños montos.

En este segmento, el comerciante está necesariamente concentrado en ver cómo llega a pagar el alquiler, a los proveedores o a sus empleados y le cuesta enfocarse en otras cuestiones. Ahí entramos nosotros para resolverles, con automatización, su relación con los clientes, para retenerlos, para que vuelvan”, explica  Mindlin.

Además, Tap se unió a la red de Edenor hace meses y ya se convirtió en uno de los métodos de pagos digitales preferidos por los usuarios. Una de las novedades es que Tap permite realizar recargas de energía de los medidores prepagos de Edenor. Los usuarios, que antes solían realizar las recargas MIDE de manera presencial y con costo, ahora las hacen desde la App de Tap sin moverse de su casa y de forma gratuita.

En poco tiempo la fintech pasó a emplear a más de 50 personas, la mayoría de las cuales se incorporó en pandemia y, signo de los tiempos, se conectan día a día para trabajar juntos de manera remota acorde a esta nueva normalidad. Solo en lo que va de 2021, se incorporaron 10 nuevos colaboradores.

Sus planes de expansión van desde hacerse fuertes en el AMBA, en particular en los barrios y localidades más alejados y dejados de lado por los circuitos comerciales y financieros más tradicionales hasta la llegada al interior del país. 

El siguiente paso es la proyección regional. No descartan instalar oficinas en los mercados de los países latinoamericanos donde desembarquen. Tap tiene un “manifiesto” muy revelador de sus búsquedas: “Es la forma inspiracional de contarle al mundo qué y por qué hacemos lo que hacemos. Cuál es nuestra ideología, qué es eso que “nos mueve”, qué nos apasiona y enorgullece. Cuál es el aporte que hacemos al mundo a partir de nuestra propuesta de valor”, dicen y explican: “Somos una marca democrática que nació para hacerle la vida más fácil a la gente. Creemos en la inclusión y en la diversidad. Confiamos en las personas y en su potencial. Creemos que el acceso al dinero debe ser para todos y que tiene que ser fácil, sencillo, ágil, dinámico y positivo”.